Elegir el agente extintor incorrecto puede causar más daño que el fuego mismo, especialmente en equipos electrónicos. Prodeseg explica las diferencias críticas entre el extintor ABC (multipropósito) y el de CO2 (dióxido de carbono) para proteger sus activos más valiosos.
Imagina un pequeño incendio en el servidor de tu empresa. Usas un extintor ABC. El fuego se apaga, pero el polvo químico (fosfato monoamónico) se filtra en todos los circuitos, corroyéndolos y dejando el servidor inservible. ¿Realmente ganaste? En Prodeseg asesoramos a nuestros clientes para que elijan la protección que cuida la operatividad, no solo la que apaga llamas.
Es excelente para papel, madera y plásticos. Es el que debes tener en pasillos y bodegas generales. Sin embargo, su residuo es difícil de limpiar y es conductor de electricidad.
El CO2 es un gas que no deja residuos. Es ideal para tableros eléctricos, computadores y laboratorios. Apaga el fuego por sofocación y enfriamiento sin dañar los componentes internos de los equipos.
Esa “corneta” está diseñada para permitir que el gas se expanda rápidamente y para proteger al usuario, ya que el CO2 sale a temperaturas extremadamente bajas y podría causar quemaduras por frío si se toca directamente el metal.