El incendio en el CC San Rafael en Bogotá recordó la vulnerabilidad de las grandes superficies. Este análisis de Prodeseg destaca la importancia de la detección temprana, la compartimentación de incendios y el entrenamiento de brigadas para evitar que un incidente aislado se convierta en una tragedia.
Cuando ocurre un incendio en un lugar tan concurrido como un centro comercial, el pánico es el peor enemigo. Sin embargo, el pánico nace de la incertidumbre. En Prodeseg creemos que la mejor herramienta contra el miedo es un sistema contra incendios que funcione de forma autónoma y coordinada.
No se trata solo de tener extintores; se trata de que la gente sepa dónde están y que la brigada actúe en los primeros 3 minutos. El caso del San Rafael nos enseña que la presurización de escaleras y la señalética clara son tan vitales como el agua misma.
Un sensor de humo mal ubicado o sin mantenimiento es un sensor inexistente. En Prodeseg instalamos sistemas que notifican instantáneamente al puesto de mando, permitiendo una reacción inmediata antes de que las llamas alcancen materiales combustibles como textiles o plásticos de los locales.
Es el uso de muros, puertas cortafuego y sellos técnicos para “encerrar” el fuego en un solo local o área, evitando que se propague por los ductos de aire o pasillos al resto del edificio.